BASTIAN, EL PERRO POLICÍA DEL AEROPUERTO JORGE CHÁVEZ, PASA AL RETIRO TRAS 8 AÑOS DE SERVICIO: “MISIÓN CUMPLIDA”
* El can veló por la seguridad de
miles de pasajeros detectando explosivos y rastreando vuelos presidenciales.
Ahora, debido a su avanzada edad, volverá a la casa de su guía, quien lo adoptó
cuando tenía apenas dos meses de nacido.
Su momento de descansar ha llegado. Bastian, un can que durante ocho años resguardó la vida de miles de pasajeros que transitaron por el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, fue pasado al retiro al cumplir su tiempo límite de servicio en la Unidad de Detección de Explosivos de la Policía Nacional del Perú (PNP).
En una ceremonia simbólica, el
héroe canino que ahora camina lento y tiene una mirada llena de recuerdos, fue
despedido por los efectivos y su guía, el suboficial PNP Ítalo Cáceres, quien
aseguró que, en adelante, pasará a formar parte de su familia. “Le prometí que
lo acompañaría hasta el último de sus días”, señaló.
NACIDO PARA SERVIR
En diálogo con Reporte Semanal,
Cáceres contó que adoptó a Bastian cuando tenía dos meses de nacido. Al
interactuar con él, se dio cuenta de que era un perro muy curioso que parecía
entender lo que le decía con solo mirarlo. Eso lo llevó a postularlo a la
Policía canina cuando cumplió un año y dos meses.
Tras confirmarse que reunía las
condiciones necesarias —olfato desarrollado, instinto de presa y perseverancia
para no desistir rápido en sus misiones—, el can llevó durante cuatro meses un
curso de detección de sustancias explosivas. Posteriormente, se sumó al equipo
policial de élite del aeropuerto de Lima. Desde ese puesto, rastreó vuelos
presidenciales y en 2018 llegó incluso a custodiar al papa Francisco en su
llegada al Perú.
UNA NUEVA GENERACIÓN
Debido a su avanzada edad (9
años), Bastian ahora necesita descansar, siguiendo los pasos de su padre Burón,
un pastor alemán traído desde Rusia, cuyo legado se recuerda hasta el día de
hoy en la Policía canina. Su lugar será ocupado por Sherif y Aisha, dos
perritos que también fueron entrenados para cumplir un rol similar.
El can en retiro seguirá bajo
custodia de su guía Ítalo Cáceres, pero ahora solo desde casa. “A mi hijo solo
le quiero decir muchas gracias por todo su amor incondicional, por toda su
lealtad. Vamos a seguir estando juntos, solo es una breve despedida en el
trabajo”, afirmó el oficial. (LA REPUBLICA/Renzo Anselmo)
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