TÍTERE…Por. Juan Percy Sánchez Samán Justin volteó la mirada atraído por un sentimiento inexplicable, pareciera que alguien lo observaba avanzando muy cerca de él, sentía los ojos de alguien como si él fuere un objetivo a quien alcanzar. En ese instante se percató que, a un lado de la calle, tirado en el suelo como si estuviera echado, con la cabeza inamovible, y ese cuerpo desproporcionado totalmente inerte yacía un títere. A un lado de él, su titiritero sentado en un cajón, muy cerca, un pequeño parlante del cual apenas se oían las melodías de un mambo. El titiritero, parsimonioso se colocó de cuclillas acercando una de sus manos al parlante para subir el volumen de este, y con la otra tomó una cruceta de madera desde donde se desprendían unos hilos de nylon, lentamente fue poniéndose de pie, y junto a él lo hacía también el títere, poco a poco aquel cuerpo inerte fue alcanzado por un soplo de vida. Las afueras de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced se había convertido en el esc...