DEL ESCRITORIO A LA CURUL: 15 TRABAJADORES DEL CONGRESO SERÁN SENADORES Y DIPUTADOS DE FUERZA POPULAR
* Jefes de gabinete, técnicos
parlamentarios, asesores y trabajadores administrativos del Legislativo
alcanzaron una curul en las elecciones de 2026 como candidatos del partido
fujimorista. Algunos ya fueron congresistas y retornan a un nuevo periodo, y otros
hicieron toda su trayectoria profesional en el Parlamento.
Mientras el Congreso aprobaba leyes, negociaba cargos y ampliaba sus propios mecanismos de contratación, también construía nuevas carreras políticas desde sus oficinas. Por lo menos quince trabajadores del actual Legislativo consiguieron una curul para el próximo Parlamento bicameral con Fuerza Popular.
Para el congresista fujimorista
Eduardo Castillo Rivas, que siguió un camino similar y ahora tendrá a una de
sus empleadas como colega en la Cámara de Diputados, esto forma parte de la
“carrera política”.
“Eso es lo interesante de hacer
vida partidaria”, señaló a La República.
Entre quienes fueron elegidos
como diputados o senadores por el partido fujimorista Fuerza Popular,
encontramos a algunos que ejercieron como congresistas, pero continuaron como
empleados del aparato parlamentario tras perder sus escaños. Otros, menos conocidos,
hicieron toda su vida laboral en el Poder Legislativo y ahora darán el salto a
la representación nacional.
LOS CUADROS DEL PARTIDO
Varios no nacieron ni residen en
las regiones por las que postularon. Otros llegaron con votaciones reducidas,
impulsados por el arrastre presidencial del fujimorismo.
Uno de los casos es el de Carmela
Paucará Paxi. Militante fujimorista y exsecretaria personal de Keiko Fujimori,
Paucará fue investigada por su implicación en el Caso Cócteles. Su experiencia
laboral registrada empieza recién en 2020, como administrativa de Fuerza
Popular. Luego pasó a ser coordinadora y, en 2023, ingresó al Congreso como
técnica del despacho de la legisladora Rosangella Barbarán.
Su contratación fue cuestionada
por falta de experiencia profesional, aunque Keiko Fujimori salió a defenderla
públicamente. “Se cuestiona su legítimo derecho al trabajo y a sostener a su
familia”, dijo. Paucará es un personaje clave en el caso de lavado del dinero
de las donaciones clandestinas que recibió Keiko Fujimori de manos de poderosos
empresarios.
Paucará no nació ni vive en
Piura. Según su hoja de vida, su domicilio está en Villa El Salvador, Lima. Aun
así, obtuvo una curul como diputada por esa región, favorecida por la alta
votación del fujimorismo.
Su hermana, Jenny, también trabaja en el Parlamento desde 2018, rotando entre varias comisiones a cargo de Fuerza Popular.
Otro caso es el de Leticia Leiva
Baylón. Según su hoja de vida presentada al Jurado Nacional de Elecciones
(JNE), entre 2018 y 2021 fue administradora de Fuerza Popular. Luego se
incorporó al despacho del congresista Eduardo Castillo Rivas como técnica y
asesora, puesto en el que continúa. Ahora ambos serán diputados.
Eduardo Castillo defendió esa
dinámica en el Parlamento: “Me parece muy bien que la gente que se inmiscuya y
conozca el tema congresal, también participe. Se comen el pleito en las
elecciones y el pueblo les da la confianza”, afirmó.
DE REGIONES AJENAS
Jaime Abensur Pinasco trabaja en
el Congreso desde hace más de 20 años. Pasó por Relatoría y Agenda
Parlamentaria hasta llegar a la Dirección General Parlamentaria.
Aunque reside en Lima desde hace
años, postuló por la región Ucayali. Ya había intentado llegar al Congreso en
2021, pero por Lima, y sin éxito. Esta vez consiguió ingresar gracias al
arrastre electoral de Fuerza Popular.
En octubre de 2025, Abensur fue identificado por el Jurado Electoral Especial de Pacasmayo como responsable de facilitar la salida de una cámara institucional del Congreso, que luego apareció en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Keiko Fujimori, en Trujillo.
Jaime Abensur pertenece a Fuerza
Popular desde 2020 y, según la propia Keiko Fujimori, ambos se conocen desde la
época en que ella fue congresista (2006-20011).
Otro caso similar es el de Rafael
Celiz Castillo, elegido diputado por Tumbes, pese a que no vive allá, y toda su
trayectoria personal y profesional transcurrió en Lima.
Ingresó al Congreso en 2008 como
asesor de Luis Galarreta. Su contratación generó cuestionamientos porque se
denunció que mantenía vínculos familiares y societarios con el entonces
congresista (y actual candidato a la vicepresidencia por Fuerza Popular).
Rafael Celiz actualmente trabaja
en el Centro de Estudios Constitucionales y Parlamentarios del Congreso. Es un
conocido participante de actividades del grupo conservador “Con Mis Hijos No Te
Metas”, que promueve leyes que afectan los derechos de las mujeres.
LARGA VIDA CONGRESAL
Marco Antonio Pacheco Quispe
ingresó al Congreso en agosto de 2016, a los 24 años, como técnico
parlamentario. Ese mismo año, su hermana Lucía Pacheco Quispe también se
incorporó al Legislativo.
Según su hoja de vida, la única
experiencia laboral de Pacheco fuera del Congreso aparece recién en 2019,
cuando trabajó como comunicador de Fuerza Popular. Luego retornó al aparato
parlamentario y hoy ejerce como asesor de Rosangella Barbarán. A partir de
julio de este año, ambos serán congresistas.
Flor Meza Rivera también desarrolló toda su trayectoria profesional en el Parlamento. Empezó en 2016, a los 22 años, como asistente de la congresista Úrsula Letona Pereyra.
Luego pasó por las comisiones parlamentarias y por la bancada de Fuerza Popular. En 2023 ingresó al cuestionado “Módulo de Personal de Confianza”, donde llegó a percibir más de 9 mil soles mensuales.
De ganar poco más de 1,200 soles
en 2016 a superar los 10 mil soles al día de hoy, Flor Meza será diputada.
Cuando se le preguntó a Eduardo Castillo sobre trabajadores que hicieron toda su carrera dentro del Congreso, y sin experiencia previa fuera del aparato parlamentario, respondió: “Es muy bueno”.
“Soy el más claro ejemplo de que
hay carrera política y carrera de trabajo acá en el Congreso”, añadió.
Y en efecto, lo es. Según su hoja
de vida, Castillo registra experiencia laboral únicamente en el Congreso.
Empezó en 2014 como coordinador de la excongresista Karla Schaefer y luego pasó
por el despacho de Mártires Lizana, hasta convertirse él mismo en congresista.
EL MÓDULO DE CONFIANZA
Gilmer Trujillo Zegarra fue uno
de los favorecidos por el denominado “Módulo de personal de confianza
adicional”.
Este esquema fue creado en
diciembre de 2022 mediante un acuerdo de la Mesa Directiva presidida por el
general EP (r) José Williams Zapata. Permitía incorporar personal bajo
criterios de confianza y sin exigencias equivalentes aplicados en los procesos
regulares.
Trujillo fue incorporado a este
régimen en enero de 2023 y percibió más de 9 mil soles mensuales. Luego se
convirtió en asesor principal del congresista fujimorista Julio Jiménez
Heredia.
Una investigación del programa
periodístico “Cuarto Poder” reveló que este módulo costó millones de soles al
Congreso. Solo durante la gestión de José Williams se destinaron más de S/2
millones a este personal adicional. Durante la presidencia de Alejandro Soto el
gasto superó los S/3.1 millones. Y en la gestión de Eduardo Salhuana alcanzó
los S/3.5 millones en apenas nueve meses.
Gilmer Trujillo ya había sido
congresista entre 2016 y 2021. Durante ese periodo fue el artífice del archivo
del Acuerdo de Escazú y respaldó iniciativas vinculadas a la contrarreforma
universitaria.
LOS QUE NUNCA DEJARON EL PODER
La excongresista del Parlamento
disuelto por el expresidente Martín Vizcarra, Karina Beteta Rubin, tampoco
abandonó realmente el aparato legislativo tras perder su escaño.
Desde 2020 ocupó distintos cargos
dentro del Congreso: asesora de Inteligencia, de Fiscalización, jefa de
Participación Ciudadana, jefa del Fondo Editorial y asesora en comisiones
controladas por Fuerza Popular.
Durante su gestión en el Fondo
Editorial se publicó una historieta sobre la Constitución de 1993 que exalta la
figura de Alberto Fujimori, borrando de la historia los crímenes del
exdictador.
Cuando actuaba como legisladora,
Beteta integró el grupo de chats de WhatsApp conocido como “La Botika”, en el
que parlamentarios fujimoristas coordinaban ataques contra adversarios
políticos.
Diethell Columbus Murata también
volvió al aparato parlamentario, luego de haber ejercido en el periodo
complementario 2020–2021. Desde entonces trabajó como asesor del grupo
parlamentario Fuerza Popular, con ingresos de hasta 18 mil soles.
Durante su paso por el Congreso
votó contra la ley que impedía postular a sentenciados en primera instancia y
respaldó iniciativas vinculadas a la investigación parlamentaria contra la
Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu), el
primer paso para la contrarreforma universitaria.
EXASESORES Y VIEJOS OPERADORES
Ángel Bobadilla Galindo trabajó
entre 2017 y 2020 como asesor del congresista fujimorista Víctor Albrecht
Rodríguez.
Durante ese periodo, Albrecht fue
señalado por presuntos cobros ilegales cuando presidía la Comisión de Vivienda
y Construcción. Según las investigaciones, exigía el 5% del presupuesto de
obras para asegurar su aprobación.
En noviembre del 2023, Albrecht
fue condenado a seis años de prisión tras hallarse armas y municiones sin
licencia en su vivienda, durante un allanamiento relacionado con el caso Rich
Port II, una trama de corrupción en el Callao que involucraba a la empresa de
limpieza pública.
En 2025, Bobadilla volvió al
Congreso, esta vez al Departamento de Comisiones. Ahora será diputado mientras
su exjefe permanece prófugo.
VETERANOS EN NUEVOS ESCAÑOS
Miguel Torres Morales, además de
candidato a la vicepresidencia de Fuerza Popular, trabaja desde 2021 en el
Parlamento. Pasó de asesor a jefe de gabinete con ingresos superiores a los 19
mil soles. Ya había sido congresista entre 2016 y 2019 y es uno de los
dirigentes más cercanos a Keiko Fujimori.
Martha Chávez Cossío, una de las
figuras históricas del fujimorismo y participante en la elaboración de la
Constitución de 1993, también se mantuvo dentro del aparato parlamentario tras
dejar su curul.
Desde 2021 ocupó cargos de
asesoría vinculados a la primera vicepresidencia del Congreso, controlada
sucesivamente por Fuerza Popular. El fujimorismo mantuvo ese espacio de poder
mientras Chávez continuó como asesora y posteriormente se desempeñó como jefa
de gabinete, con ingresos superiores a los 22 mil soles mensuales.
Marco Miyashiro Arashiro,
excongresista fujimorista del periodo 2016–2019, trabaja desde agosto de 2021
como asesor de la Comisión de Inteligencia.
Carlos Mesía Ramírez,
excongresista y exasesor de Renovación Popular, también logró un escaño en el
Senado tras haberse desempeñado como coordinador general de asesores
parlamentarios del partido. (LA REPÚBLICA/ Adrián Sarria Muñoz)
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