COLCABAMBA: EJÉRCITO RESPONSABILIZA POR LA MATANZA AL JEFE DE LA PATRULLA
* El mayor EP José Cayao Vásquez,
bajo cuyo mando se encontraba el capitán Luis Montenegro Pardo, declaró a la
fiscalía que este oficial estaba a cargo de la operación antidrogas y era quien
daba las órdenes en el lugar donde fueron acribillados cinco civiles.
La patrulla de ocho efectivos del Ejército que se desplazó hasta la localidad de Colcabamba (Tayacaja, Huancavelica), con la finalidad de intervenir un cargamento de cocaína, en coordinación con la Policía Antidrogas, asesinó a cinco pasajeros de una camioneta porque el oficial a cargo presumió que se trataba de "terroristas".
La versión la ofreció el
comandante de la Compañía Especial de Comandos Pachacútec N° 31, el mayor EP
José Cayao Vásquez, jefe inmediato superior del oficial a cargo de la patrulla,
capitán Luis Montenegro Pardo.
El mayor Cayao fue quien asignó
al capitán Montenegro la tarea de interceptar vehículos de narcotraficantes que
transportaban 500 kilos de cocaína, según la información de inteligencia
suministrada por la División de Investigaciones Especiales (Divines) de la
Dirección Antidrogas (Dirandro). Como lo declaró ante la fiscalía, Cayao señaló
que Montenegro viajó a la zona de Colcabamba para un operativo antidrogas. Sin
embargo, terminada la misión, le informó de la muerte de supuestos
"terroristas".
Izquierda, comandante general de
la 31° Brigada de Infantería, general EP Edgar Quilca Molina; derecha, jefe de
Estado Mayor Operativo, coronel EP Yuri Rivero Cortijo; ambos autorizaron la
operación en Colcabamba. Foto: difusión
Izquierda, comandante general de
la 31° Brigada de Infantería, general EP Edgar Quilca Molina; derecha, jefe de
Estado Mayor Operativo, coronel EP Yuri Rivero Cortijo; ambos autorizaron la
operación en Colcabamba. Foto: difusión
"LA MISIÓN ERA INMOVILIZAR
VEHÍCULOS"
Así consta en el acta del
interrogatorio.
"Preguntado, para que diga
si en esa comunicación verbal (con el jefe de la patrulla, capitán Luis
Montenegro Pardo), le informó a usted respecto al número de personas fallecidas
y heridas (en el ataque del 25 de abril en Colcabamba, dijo: A mí me dieron
cuenta (Montenegro) que algo… Que habían tenido contacto con el personal,
presuntamente terrorista, y eso fue lo que informé (a mis superiores. Preciso,
además, que la misión era inmovilizar a los dos vehículos", dijo el mayor
José Cayao Vásquez.
Hasta el momento, es el único
militar relacionado con el caso que ha respondido a las preguntas de la
fiscalía. El capitán Montenegro y sus siete subordinados eligieron no contestar
el interrogatorio, lo que empeora la situación en la que se encuentran.
De las declaraciones del mayor
Cayao se desprende que la misión que le asignó al capitán Montenegro no incluía
eliminar "terroristas".
El jefe de la Compañía Especial
de Comandos Pachacútec N° 31, el mayor EP José Cayao Vásquez, explicó que el 21
de abril, cuatro días antes de la matanza, el suboficial de la Divines, Rodolfo
Vásquez Verástegui, compartió información de inteligencia para que lo apoyara
en una operación antidrogas. Vásquez le dijo a Cayao que de la localidad
denominada José Olaya (distrito de Huanta, Ayacucho, en el valle de los ríos
Apurímac, Ene y Mantaro, Vraem), estaba por salir un cargamento de 500 kilos de
droga con dirección a Pucacolpa (distrito de Huanta, adyacente a Tayacaja,
Huancavelica).
EL ORIGEN DE LA MISIÓN
"(El agente de la Divines
dijo que los presuntos narcotraficantes), para dar seguridad al cargamento,
tenían personas con armas (fusiles) AKM y Galil y (metralletas) UZI. El
cargamento se iba a desplazar a Pucacolpa y, posteriormente, a Colcabamba mediante
camionetas", informó el mayor Cayao.
Para obtener la autorización que
requería con la finalidad de movilizar una patrulla, el mayor José Cayao
comunicó la información de inteligencia al comandante general de la 31° Brigada
de Infantería, general EP Edgar Quilca Molina, y al jefe de Estado Mayor
Operativo, coronel EP Yuri Rivero Cortijo.
Concedida la orden, el mayor
Cayao se trasladó a Jauja, Junín, el 22 de abril. Ese día se reunió con el
capitán Luis Montenegro y los siete miembros de la patrulla. El 23 de abril, en
el cuartel de Chilca, todos sostuvieron una reunión de coordinación con los
agentes de la Divines que proporcionaron la información de inteligencia. La
Divines solicitó apoyo para interceptar el cargamento de cocaína. Es decir, el
operativo no fue una iniciativa del Ejército, sino de la Policía Antidrogas.
La acción arrancó a las cero
horas del 24 de abril.
Los miembros de la patrulla
liderada por el capitán Luis Montenegro "tenían por misión inmovilizar a
los vehículos", dijo a la fiscalía el mayor José Cayao: "Como
comandante de la unidad militar me correspondía quedarme en el puesto de comando
que está en Chilca (Junín)".
"MONTENEGRO TENÍA TODO EL
CONTROL"
Y precisó para que no quedaran
dudas sobre su papel en los hechos: "En la operación el que tiene el
control es el jefe de patrulla (capitán Montenegro)", dijo el mayor Cayao.
"Nuestro objetivo era en
Pucacolpa, ahí era donde se iba a dar la operación. Sin embargo, por
información de inteligencia, porque el objetivo se había movido, las acciones
se dieron en ese lugar (en la carretera, Colcabamba)", indicó.
El jefe inmediato superior de la
patrulla instalada en Colcabamba, el mayor José Cayao, preguntado sobre quiénes
fueron los autores del ataque contra la camioneta, dijo textualmente: "La
acción propiamente dicha estuvo a cargo del jefe de patrulla (capitán Luis
Montenegro) y la patrulla militar a su cargo".
"¿Quién dirigía o daba
instrucciones al personal militar durante los hechos investigados?", le
preguntaron al mayor Cayao.
"El jefe de patrulla
(capitán Montenegro), en el lugar propiamente dicho (Colcabamba)",
respondió.
El capitán Montenegro tuvo la
oportunidad de confirmar o negar lo dicho por su jefe inmediato superior, pero
se negó a hablar. Y todo indica que también les pidió a sus subordinados de la
patrulla que hicieran lo mismo.
"MONTENEGRO DABA LAS
ÓRDENES"
El mayor José Cayao también
aclaró que el capitán Montenegro actuó por su cuenta. Que intervino y atacó a
balazos la camioneta que era conducida por el colombiano Nilson Montenegro
Valencia con siete pasajeros (cinco terminaron muertos). No le dijo nada pese a
que conversaban a cada instante.
"Manteníamos comunicación a
través del teléfono satelital y también por vía telefónica, solo con el jefe de
patrulla (capitán Montenegro. La comunicación con el jefe de patrulla fue sobre
cómo va yendo su avance, progresión, si es que hay alguna novedad o no",
contestó.
"¿Le mencionó la
aproximación de algún vehículo antes de los hechos suscitados (la
matanza)?", lo interrogaron.
"(El capitán Montenegro) no
me lo informó. El jefe de patrulla, como estaba en el campo, tenía comunicación
directamente con inteligencia (de la Divines)", respondió.
La fiscalía, como era de
esperarse, estaba interesada en conocer de boca del mayor José Cayao si había
autorizado al capitán Luis Montenegro a disparar. Ratificó que ese era el papel
de su subordinado, Montenegro.
"¿Desde su puesto de comando
usted impartía disposiciones u órdenes al personal desplegado en la
zona?", consultó la fiscalía.
"Disposiciones, no",
dijo: "Solo comunicaciones, porque el que da las órdenes es el jefe de
patrulla (capitán Montenegro)".
La fiscalía repitió la pregunta
de otro modo: "(El capitán Montenegro) le comunicó a usted, antes de la
realización de la operación, alguna novedad relevante?".
"SOLO HABLAMOS DEL
CLIMA"
"Relevante no. Solo
condiciones meteorológicas, personales, motos que circulan de manera
sospechosa, tal vez", indicó.
Esto es, el capitán Montenegro no
avisó nada. Actuó por su cuenta.
El capitán Montenegro recién dio
cuenta del vehículo una vez consumada la matanza.
"Luego de haberse llevado a
cabo el operativo, ¿se le informó respecto a las personas fallecidas, heridas,
si se habrían producido disparos?", preguntó la fiscalía.
"El jefe de la patrulla
(capitán Montenegro), sí me comunicó que se habían producido disparos y habrían
actuado ante ello. En horas de la madrugada. Pero la hora no podría precisarle
exactamente", manifestó: "Solo me mencionó que hubo contacto y que
repelieron. Luego de calmada la situación, el jefe de patrulla me comunicó que
de nuestra parte no hubo heridos ni fallecidos".
NI DROGA, NI ARMAS
Importaban más los uniformados
que atacaron que los civiles masacrados.
El capitán Montenegro tampoco reportó al mayor Cayao sobre el armamento incautado, ya que este le había dicho que "repelieron" un ataque de los ocupantes de la camioneta.
"Precise si el jefe de la
patrulla le informó respecto al hallazgo de armas, municiones u otros objetos
en la camioneta", le indicaron en la fiscalía.
"En ese momento, no. Tampoco
se me comunicó luego de las acciones", alegó.
"¿Y sobre droga
incautada?", insistieron en la fiscalía.
"Tampoco tengo
conocimiento", respondió el mayor José Cayao, oficial inmediato superior
del jefe de la patrulla, el capitán Luis Montenegro.
Todo apunta a que el Ejército le
atribuirá al capitán Montenegro la responsabilidad de la matanza de los cinco
civiles, el 25 de abril, en Colcabamba. (LA REPÚBLICA/ Ángel Páez)
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