JNE SOLO RECONOCE COMO OFICIAL PLAN DE GOBIERNO INSCRITO PARA PRIMERA VUELTA

* Autoridad electoral deja sin piso a Roberto Sánchez y Juntos por el Perú, recordando que el reglamento impide modificar propuestas tras el plazo establecido.


El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) cerró la puerta a cualquier intento de modificar propuestas programáticas en plena campaña de segunda vuelta y precisó que los únicos planes de gobierno con carácter oficial son aquellos que las organizaciones políticas presentaron durante el proceso de inscripción para la primera vuelta electoral.

La aclaración del organismo electoral golpeó directamente la estrategia desplegada reciéntemente por el candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, quien presentó un nuevo documento programático para el balotaje con cambios sustanciales respecto al plan de gobierno que registró ante el JNE y que actualmente figura en el portal institucional como el único válido para efectos electorales.

El jefe de asesores del organismo, Eder Quiroz, recordó que la ciudadanía puede consultar libremente los planes oficiales en la plataforma digital de la entidad y remarcó que estos documentos constituyen la referencia formal para que los electores conozcan las propuestas de los candidatos que disputan la Presidencia.

La posición institucional también encuentra respaldo en el reglamento electoral vigente. La normativa establece expresamente que no se admiten solicitudes posteriores destinadas a modificar los planes de gobierno inscritos por las agrupaciones políticas.

Además, el cronograma electoral fijó el 23 de diciembre como fecha límite para cualquier corrección o enmienda.

Quiroz adelantó incluso que el organismo revisará la legislación aplicable para evaluar eventuales consecuencias jurídicas frente a modificaciones informales de propuestas que no formen parte de los documentos oficialmente registrados.

PLAN OFICIAL DE ROBERTO SÁNCHEZ DIFIERE DEL PRESENTADO PARA SEGUNDA VUELTA

La precisión del JNE cobra especial relevancia porque el nuevo programa difundido por Roberto Sánchez introdujo cambios importantes respecto al documento que presentó durante la primera etapa electoral.

En materia económica, el plan inscrito ante el organismo electoral planteó una postura mucho más confrontacional frente al modelo económico vigente.

Entre sus propuestas figuraban la renegociación de tratados de libre comercio, un mayor control estatal sobre recursos estratégicos como el gas, el petróleo y los puertos, además de restricciones a determinadas concesiones vinculadas a inversionistas extranjeros.

En un primer instante, JP también plasmó en el documento la intención de nacionalizar la empresa Telefónica. Luego, desde el entorno del candidato Sánchez aseguraron que se trató de un error de edición.

Sin embargo, el documento presentado tras el debate con Keiko Fujimori dejó de lado varias de esas propuestas y priorizó objetivos cuantificables relacionados con industrialización, diversificación productiva, formalización laboral y aumento de exportaciones con valor agregado.

Las diferencias también alcanzaron al sector salud. Mientras el programa original propuso destinar el 8% del Producto Bruto Interno (PBI) al sistema sanitario, la nueva propuesta sustituyó esa meta presupuestal por objetivos de cobertura y acceso a servicios esenciales para el 95% de la población.

En educación ocurrió una situación similar. Aunque ambos documentos mantienen la meta de elevar la inversión hasta el 6% del PBI, el nuevo plan eliminó compromisos específicos que figuraban en la propuesta original, entre ellos el nombramiento masivo de docentes, programas de capacitación para más de 250,000 profesores y medidas vinculadas al fortalecimiento de la universidad pública.

Los cambios también alcanzaron la seguridad ciudadana. El plan registrado ante el JNE proponía la derogación expresa de determinadas leyes relacionadas con crimen organizado y establecía metas concretas de reducción de homicidios y evaluación de integridad policial. Varias de esas medidas desaparecieron del nuevo documento.

PACTO CON FENATEP ABRIÓ OTRO FRENTE DE CUESTIONAMIENTOS

La controversia sobre los cambios programáticos se intensificó después de que trascendiera un acuerdo político suscrito entre Roberto Sánchez y la Federación Nacional de Trabajadores de la Educación del Perú (Fenatep), organización fundada por Pedro Castillo y vinculada históricamente al sector magisterial que se enfrentó al Sutep.Biografías de políticos

El documento firmado el 12 de mayo incorporó compromisos que tampoco aparecen en el plan de gobierno oficial registrado ante el JNE.

Uno de los puntos más polémicos señala que, desde el Ejecutivo y el Congreso, se impulsará “la libertad del compañero Pedro Castillo y demás luchadores populares, privados de su libertad”, además del “cese a los llamados juicios penales”.

El acuerdo también plantea promover una Asamblea Constituyente Popular para elaborar una nueva Constitución, rechaza la aplicación de la evaluación de desempeño docente contemplada en la legislación vigente y respalda la formación de un movimiento político magisterial destinado a favorecer electoralmente a Juntos por el Perú durante la segunda vuelta.

Las cláusulas adquirieron especial relevancia debido a los cuestionamientos que diversos sectores formularon durante años contra Fenatep por sus nexos ideológicos con el Movadef. (EXPRESO/ Fabrizio Salas)

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