CAÑETE: "ALIANZA PARA EL PROGRESO" PLANTEA LA “REELECCIÓN CONYUGAL” PARA REMPLAZAR SILLONES MUNICIPALES DE CERRO AZUL Y CHILCA

* Luz Marina Peralta Valdivia y Erika Valladares Morales las Primeras Damas que quieren ser alcaldesas.

Es una “criollada” que vuelve a ponerse en el tablero electoral 2026 y no es otra cosa que la llamada "reelección conyugal”, que no es otra cosa que un alcalde o autoridad busca que su cónyuge le suceda en el cargo; o caso contrario lo haga mientras él mismo postula a regidor en la misma lista.No es técnicamente ilegal según la ley electoral, pero es considerada una práctica reñida con la ética.

Todos indican que las esposas de los alcaldes que pretenden un puesto en el sillón municipal realizan un acto que es una forma de sacarle la vuelta a ley y lo que pretenden es la reelección “encubierta” de sus esposos.

La "reelección conyugal" es un término político informal utilizado en el Perú para describir cuando un cónyuge postula a un cargo público para suceder o mantener en el poder a su pareja.

EN CAÑETE

El cuestionado partido político “Alianza para el Progreso” que lidera “plata como cancha” César Acuña, propone en la provincia de Cañete, este “vicio” que ya muchas vienen observando no con buenos ojos.

Curiosamente, este mismo partido plantea este “mecanismo” en los distritos de Cerro Azul y Chilca. En el primer caso, Luz Marina Peralta Valdivia, se presenta como candidata para remplazar a su esposo José Paín García, quien se encuentra próximo a dejar el poder.

En el segundo caso, Erika Valladares Morales, postula a ocupar el cargo de su esposo y actual alcalde de Chilca, Félix Choquehuanca Quezada, quien ahora acompañaría a su cónyugue como primer regidor. Para mucho evidente continuismo encubierto.

LAS PRIMERAS DAMAS

En ambos casos, las dos presidentas de los comités de damas enarbolarían como justificación a tal candidatura, proyectado una labor social que desde sus trincheras habrían realizado “en bien de la comunidad o de una parte de ella”.

Lo cierto es que, ambas “encubiertamente” han sido promocionadas en medios oficiales ediles, sin corresponderles tal protagonismo; incluso ahora ya conocidas como candidatas, lo seguirían haciendo además participando en actos oficiales públicos promovidos por la entidad edil, que lideran sus esposos; situación que la ley electoral y su reglamentación prohíben, según entendidos en la materia.

Corresponderá a los vecinos de dichos lugares evaluar seria y responsablemente dichas propuestas, porque no vaya a ser que- según algunos- utilizando este mecanismo anti ético, se adornen con el concurso de candidatos a regidores con buenas virtudes que los pueden llevar al poder; pero lamentablemente luego los dejen de lado al momento de gobernar para hacerlo de manera autoritaria y a espaldas de ellos.

“Si ya se creían las dueñas del pueblo y tomaban decisiones ediles, cómo será cuando sean verdaderas autoridades” se escucho decir por allí.

NEPOTISMO DISFRAZADO

La “reelección conyugal” reciclada como “reelección filial” no es renovación, es nepotismo disfrazado de democracia. Y en un contexto donde la ciudadanía ya no se deja comprar con tapers ni con slogans huecos, insistir en perpetuar el poder familiar es un insulto a la dignidad colectiva.

Y mientras tanto, el sector de la prensa que dicta el relato oficial desde cabinas bien aceitadas se encuentra en el limbo. ¿Validará lo nefasto como siempre, o se atreverá a incomodar? La angurria y el desastre son miel para algunos micrófonos, pero esta vez la interpelación es directa. Ya no basta con repetir, ahora toca elegir: ¿informarán o negociarán?

La pregunta es simple y definitiva: ¿seguiremos aceptando que la democracia se convierta en empresa familiar, o diremos basta a la angurria disfrazada de continuidad?

PARTICULARIDADES

No está prohibida: El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) permite que familiares y cónyuges postulen en la misma lista o para sucederse en el cargo, ya que la ley peruana protege el derecho individual a ser elegido.

Vacío legal: No existe una norma específica en la Ley Orgánica de Elecciones o en la Ley de Elecciones Municipales que prohíba expresamente este tipo de sucesión familiar.

Críticas y rechazo ciudadano: Es ampliamente rechazada por la opinión pública y diversos sectores políticos, quienes la critican como una maniobra para perpetuarse en el poder de forma indirecta. (LÍNEA DIRECTA/ELARQUIM)

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