PELIGROSA PROVOCACIÓN DE PEDRO CASTILLO AL DESIGNAR A ANÍBAL TORRES COMO PREMIER
* Otro autoritario. El presidente
no entendió ni aprendió. Dijo que nombraría un gabinete de “ancha base”, pero
terminó colocando a los personajes que ya le servían, entre ellos al ministro
de Justicia. El Ministerio de Salud ahora es controlado por Cerrón y Perú
Libre.
Pedro Castillo no entendió ni aprendió nada. Su cuarto gabinete –en tan solo siete meses– es igual o peor al que juró hace tan solo unos días y que tenía al denunciado por violencia familiar Héctor Valer a la cabeza. Ahora las riendas de este coche, que va camino al despeñadero, las toma Aníbal Torres, su paisano chotano que ha demostrado ya su autoritarismo en el Ministerio de Justicia (Minjus).
El presidente prometió un
gabinete de “ancha base”. Sin embargo, lo que anoche presentó fue solo un
chocolateo entre los que ya le servían e incorporando a otros que lo acercaron
a la izquierda radical de Vladimir Cerrón. Tal y como el dueño de Perú Libre le
reclamó en una reunión el pasado lunes.
El sentenciado por corrupción
quería recuperar su cuota de poder –que la perdió con la salida del exprimer
ministro Guido Bellido en octubre– y para ello pidió más ministerios. Así lo
confirmaron fuentes palaciegas de Perú21. Uno de los pedidos de Cerrón fue el
Ministerio de Salud. Castillo cedió y le entregó la cabeza de Hernando
Cevallos, quien tenía más de seis meses en el cargo. Si no lo hacía, la
vacancia del profesor era inminente en el Congreso con los votos de parte de la
bancada de Perú Libre.
El autoritario provocador
La acusación de autoritarismo
contra Aníbal Torres llegó esta semana desde el Minjus. Su propio funcionario
lo desnudó de cuerpo entero. “El autoritarismo, el menosprecio al trabajo
técnico y el maltrato injustificado hacia los profesionales que integran
nuestros equipos han impactado de manera directa en las políticas y acciones
que tiene esta institución”, escribió en su carta de renuncia Gilmar Andía,
quien se desempeñaba como viceministro de Justicia.
Esta acusación no sorprendió
mucho, debido a que todos los peruanos hemos sido testigos del comportamiento
de Aníbal Torres. Sus baterías han apuntado desde el 28 de julio a la oposición
y al Congreso. A inicios de año declaró “que el Congreso termine con mi mandato
es la última condecoración que estoy esperando”, esto después de que el Poder
Legislativo le pidiera explicaciones por los cuestionamientos a su gestión en
el Minjus. Luego la emprendió contra el presidente del BCR, Julio Velarde, y lo
insultó señalando que era un “gordito” que decía “disparates”.
También se ha vuelto un enemigo
de la prensa independiente y no tolera ni una crítica a su jefe Pedro Castillo.
“En el Perú existe libertad y libertinaje de prensa. Un sector mayoritario de
esta difamó al candidato y difama permanentemente al presidente Castillo. Los
difamadores profesionales no tienen derecho a exigir entrevistas”, dijo en
diciembre último.
Con Torres llegan importados
directamente del Gobierno Regional de Junín.
PEONES DE CERRÓN
No cabe duda de que el nuevo
gabinete tiene la influencia de Vladimir Cerrón, pues algunos de sus miembros
son militantes de Perú Libre. Por ejemplo, el ministro de Energía y Minas,
Carlos Palacios Pérez, fue director de ese sector en el Gobierno Regional de Junín
bajo el mando de Perú Libre. Pero no solo eso.
Palacios fue aportante a la
campaña presidencial de Pedro Castillo con S/1,500, de acuerdo a la propia
declaración que presentó el partido a la ONPE. Cerrón no se olvidó de
felicitarlo a través de su cuenta de Twitter. “Hombre consecuente con la causa
popular”, tuiteó.
El nuevo titular de Salud, Hernán
Yuri Condori Machado, dirigió ese sector en Junín y es muy cercano a Los
Dinámicos del Centro. Condori no tuvo problema en posar para una foto al lado
del prófugo Arturo Cárdenas, alias ‘Pinturita’. Y mucho menos dudó para
aparecer al lado de su líder Cerrón en otras imágenes.
Pero este médico registra
cuestionamientos por su labor. En 2011 se ganó el apelativo de “director
viajero” cuando encabezaba la Red de Salud de Chanchamayo.
El diario Correo reportó en esa
época que Hernán Condori viajaba repentinamente fuera del país, sin dar aviso,
y dejaba “a la deriva” a la institución.
El Comercio, en tanto, informó
que Condori es investigado por corrupción en La Merced por el presunto delito
de cobro indebido y negociación incompatible en agravio al Estado, por sus funciones
en la mencionada Red de Salud.
El sentenciado exgobernador
también saludó el nombramiento de su amigo Condori. “Gran profesional de
comprobado humanismo”, destacó en un tuit.
Otra de las novedades es Óscar
Zea como ministro de Agricultura. Este diario reveló en setiembre del año
pasado que el legislador oficialista contrató de asesor a un acusado en el caso
Odebrecht: el abogado Gustavo Montecinos Atao, quien era su consejero y ganaba
un sueldo de S/8,000.
Montecinos se repartía el tiempo
trabajando con Zea y respondiendo a la justicia. La Fiscalía le imputa ser
parte del mecanismo de contratos ficticios de asesoría con la filial de la
empresa brasileña en Perú.
Juan Silva, por su parte, fue
ratificado al frente del Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Castillo
mantiene a su lado al principal opositor de la reforma del transporte, y quien
ha avalado la construcción del cuestionado aeródromo de Junín.
En el Ministerio de Justicia fue
ubicado Ángel Yldefonso Narro, un abogado que ha intentado hasta en tres
ocasiones alcanzar un cargo de elección popular: regidor de La Victoria (2002),
alcaldía del Santa en Áncash (2006) y al Congreso (2011). Yldefonso ha sido
juez en Junín, Madre de Dios y Áncash, según su propia declaración.
Diana Miloslavich Tupac, en
tanto, juró como nueva ministra de la Mujer. Miloslavich tiene una experiencia
como coordinadora en la ONG Flora Tristán y, aunque no parece tener mayor vínculo
con Cerrón, hay un factor en común: nació en Huancayo, Junín.
ANÁLISIS
Carlos Basombrío, exministro del
Interior
Castillo pone de premier a un
hombre polémico y en su peor momento. Si algo tiene Aníbal Torres, es que es un
hombre gastado. Acaba de renunciarle su viceministro con una carta feroz en la
que lo acusa de prepotente, de maltratar a la gente, que protesta por la salida
del procurador y dice que es ilegal, que protesta contra la salida de Susana
Silva del INPE. Es el peor momento para nombrar a una persona que, además, per
se, es polémica, sin mayor capacidad de ser tolerante. Se queda el ministro del
Interior, cuyo nombramiento fue el causante de la renuncia de Mirtha Vásquez;
se queda el ministro Transportes, el más cuestionado de su gabinete por sus
vínculos con los colectiveros ilegales; se queda el de Defensa, con acusaciones
de violencia familiar. En concreto, un fracaso más de Castillo que demuestra lo
aislado que está y cómo fracasa cuando está al borde del abismo. La crisis no
se ha solucionado.
Óscar Ugarte, exministro de Salud
Lo que se podría producir con
este cambio es una recomposición a la interna del propio Ministerio de Salud,
con cambios de directores generales, viceministros, etc. Y eso podría llevar
efectivamente a interrumpir las estrategias que se venían aplicando, que fueron
las que usamos desde el gobierno del presidente Francisco Sagasti y que son,
básicamente, conseguir las vacunas suficientes para poder vacunar a todo el
país y aplicar las estrategias de vacunación que estaban diseñadas desde julio.
Eso se puede interrumpir si es que hay un cambio a nivel de los equipos y, por
lo tanto, se generan situaciones de discontinuidad. Eso es muy serio en un
contexto en el que estamos contra una tercera ola que es muy agresiva en cuanto
a su magnitud (...). Poner a la cabeza a personas que no tienen experiencia en
el sector solo por conveniencia política puede ser sumamente negativo para el
país. (Perú 21)
El prófugo Arturo Cárdenas aparece al lado del nuevo ministro de Salud.
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