MAYORES DE 45 AÑOS CON HIPERTENSIÓN Y DIABETES SON MÁS PROPENSOS A SUFRIR INFARTOS
* Del 25 al 30 % de estos infartos
suelen ser masivos y pueden terminar en shock.
En el marco del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, los especialistas del Seguro Social de Salud (EsSalud) recomiendan a la población la importancia de mediarse la presión arterial periódicamente, sobre todo los mayores de 45 años hipertensos, que sufren de diabetes y colesterol elevado.
El doctor Irvin Acuña Reyes,
médico cardiólogo del Hospital Alberto Sabogal de EsSalud, advierte que “la
población que más sufre problemas cardíacos son los varones mayores de 45 años
y con patologías como la hipertensión arterial, diabetes y colesterol elevado,
los cuales podrían producir una enfermedad coronaria que desencadene en un
infarto en cualquier momento, asimismo las mujeres luego de ingresar al periodo
de cambio hormonal, conocido como menopausia”.
El especialista señala que entre
los factores más comunes que predisponen a estas personas a sufrir un infarto
se encuentran los malos hábitos de alimentación, la falta de actividad física y
el tabaquismo; así como la diabetes, enfermedad renal crónica, patologías
diferentes al corazón, entre otros.
“Alrededor del 25 al 30% de estos
infartos pueden ser masivos. Presentar complicaciones como arritmias y shock.
Ante esta situación se debe procurar que el paciente reciba terapia de
revascularizacion urgente para abrir la arteria que se tapo”, explica Acuña
Reyes.
El especialista manifiesta que el
infarto al corazón es la muerte del tejido cardiaco debido a una interrupción
del flujo sanguíneo. La causa más frecuente es la obstrucción de una o más
arterias coronarias por un coágulo de sangre que se forma a nivel de una placa
de grasa en la pared interna de esa arteria
¿CÓMO IDENTIFICAR UN INFARTO?
Existe la idea que el dolor se
presenta solo al lado izquierdo del pecho, sin embargo, no siempre es así.
Lo primero es tomar en cuenta el
dolor al nivel retroesternal, debido a que el corazón se encuentra detrás del
esternón, un poco hacia el lado izquierdo. El dolor puede irradiar hacia el
hombro, brazo, cuello o incluso hacia la espalda.
El dolor torácico no es el único
síntoma, también se presenta con náuseas, vómitos, mareos, desmayos y
sudoración fría.
De llegar a presentar algunos de
estos síntomas, debe acudir de emergencia al hospital más cercano y de
inmediato, aconsejó el médico cardiólogo del hospital Sabogal. (Andina)

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