SUPERINTENDENCIA DE BANCA Y SEGUROS SANCIONÓ AL BANCO DE CRÉDITO DEL PERÚ POR APORTAR EN SECRETO US$3,65 MILLONES A KEIKO FUJIMORI
* Dionisio Romero Paoletti estaba
obligado a informar los desembolsos de dinero en efectivo a la candidata
presidencial fujimorista, pero nunca lo hizo, por lo que la Superintendencia de
Banca y Seguros formó un equipo ad hoc que determinó las responsabilidades del
banco y lo sancionó con S/1.700.000. La Fiscalía ha presentado como prueba la
supervisión de la SBS.
El 3 de noviembre de 2010, el Banco de Crédito del Perú (BCP) desembolsó clandestinamente la primera de 17 entregas de dinero por un total de US$3,65 millones a favor de Keiko Fujimori durante el periodo de su campaña presidencial. La última fracción la completó el 23 de mayo de 2011. Después de 8 años y 6 meses de esta última fecha, la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) se enteró de los aportes secretos del BCP a Fujimori, pero no porque se lo informó la entidad bancaria. El 18 de noviembre de 2019, el entonces presidente de Credicorp, Dionisio Romero Paoletti, confesó ante el equipo especial Lava Jato sobre los abonos millonarios a la aspirante fujimorista con fondos del BCP. Recién entonces la SBS supo de lo sucedido, y el 29 de noviembre de 2019 designó a un Grupo de Trabajo Ad Hoc para que determine las responsabilidades de los involucrados.
El informe confidencial del Grupo
de Trabajo Ad Hoc de la SBS encontró que un grupo de directivos y funcionarios
de primer nivel del BCP, incluido Dionisio Romero Paoletti, perpetró una serie
de vulneraciones de las normas del sistema bancario, por lo que recomendó,
además de la aplicación de varias medidas, una sanción pecuniaria.
El documento relata el hecho
supervisado por el equipo: “En respuesta a los requerimientos (de
documentación), y como resultado de las declaraciones efectuadas por los
diferentes trabajadores y funcionarios del BCP, se determinó que la decisión de
realizar los aportes a la campaña presidencial de Fuerza 2011 (hoy Fuerza
Popular), así como el hecho de mantenerla con carácter de reservada, provino de
Dionisio Romero Paoletti (presidente del Directorio y chief executive officer,
CEO, de Credicorp, y presidente del Directorio del BCP), y fue coordinada y
aceptada por Walter Bayly Llona (COO o gerente general adjunto de Credicorp y
gerente general. (...) Las entregas de efectivo fueron realizadas por José Luis
Muñoz (gerente de la División de Contabilidad) en la oficina del señor Romero”.
El informe del Grupo de Trabajo
Ad Hoc de la SBS forma parte de la evidencia que el fiscal José Domingo Pérez
ha acreditado al tribunal del caso Cócteles sobre el origen opaco del dinero
que Dionisio Romero Paoletti suministró a Keiko Fujimori a espaldas del
Directorio del grupo bancario que entonces encabezaba y sin que lo reportara a
la SBS como correspondía.
En el periodo en el que recibió
los US$3,65 millones de manos de Dionisio Romero Paoletti —de noviembre de 2010
a mayo de 2011—, Keiko Fujimori ejercía como congresista, por lo que actuaba
como funcionaria pública. Y al presentar su declaración jurada de hoja de vida
al Jurado Nacional de Elecciones como candidata a la presidencia, no consignó
el dinero que le proporcionó el banquero Romero.
LA BÓVEDA DE LA MOLINA
El esquema de extracción de los
fondos que se destinaron a Keiko Fujimori fue el siguiente, según pudo
corroborar la SBS: el efectivo salía de la bóveda de la sede principal del BCP
en La Molina, y luego las sumas fueron compensadas en las cuentas del BCP en el
Atlantic Security Bank (ASB), Estados Unidos. Esta modalidad de operaciones
contraviene la Ley General del Sistema Financiero.
Además, la decisión de entregar
dinero no fue corporativa, sino unilateral, al margen del conocimiento de las
autoridades tanto de Credicorp como del BCP: “Los directorios en ambas
entidades no formaron parte de la decisión ni fueron informados con posterioridad.
Ninguno de los funcionarios (gerentes y directores) que formaron parte de dicho
proceso, y que tuvieron conocimiento del destino de las operaciones, informó al
Directorio del BCP sobre las operaciones realizadas con su vinculada
(Credicorp)”, precisa el informe del Grupo de Trabajo Ad Hoc de la SBS.
También cuestionó la manera en
que se le suministró el dinero a Dionisio Romero para que este hiciera los 17
desembolsos a Keiko Fujimori: “La operativa de los retiros en efectivo para
realizar los aportes fueron decididas por un único funcionario (el gerente de
la División de Contabilidad), pese a la relevancia de la operatividad en el
proceso de aportes”, conforme al informe de supervisión de la SBS.
Lo que se confirmó fue que el
efectivo salió de la sede principal, en La Molina: “Se verificó que la
generación de retiros de fondos en efectivo se inició con la emisión de correos
electrónicos mandatarios para que la Oficina Sede Central de La Molina gestione
los retiros en efectivo, el detalle de cada una de las 17 transacciones y la
relación de los funcionarios que solicitaron la habilitación de fondos en
efectivo”, se indica en el informe confidencial de la SBS.
DIRECTO A LA LAVADORA
Según el fiscal José Domingo
Pérez, las entregas de dinero en efectivo a Keiko Fujimori, al margen del
sistema bancario, podría haber tenido como finalidad evitar la trazabilidad de
los US$3,65 millones. Hasta el momento, la excandidata presidencial no ha
manifestado el destino final de los fondos del BCP, aunque se sospecha que una
parte debe haber sido depositada a cuentas del partido fujimorista por falsos
aportantes o lavadores de dinero. Los llamados ‘pitufos’.
Tanto la defensa de Dionisio
Romero Paoletti como la de Keiko Fujimori señalan que el origen de los US$3,65
millones es lícito y que, en consecuencia, no hubo lavado de activos. En
cambio, el fiscal Pérez argumenta que el origen ilícito se dio cuando Romero
dispuso de los fondos del BCP sin conocimiento del directorio, lo que
constituirá el delito de fraude de la administración de personas jurídicas.
Este es un hecho que consta en el informe confidencial del Grupo de Trabajo Ad
Hoc de la SBS: “Determinación de responsabilidades. (...) Los señores Dionisio
Romero Paoletti en su condición de presidente del Directorio de Credicorp y CEO
de Credicorp y presidente del Directorio del BCP, y Walter Bayly llona, en su
condición de gerente general adjunto de Credicorp y gerente general del BCP, al
tomar la decisión de efectuar a la campaña del partido político Fuerza 2011
(ahora Fuerza Popular), sin informar al Directorio tal decisión”.
Y completa el alcance de la
responsabilidad: “(Este) hecho tampoco fue comunicado en su oportunidad al
órgano supervisor, sino recién se tomó conocimiento como consecuencia de una
declaración brindada ante el Ministerio Público, en el marco de una investigación
penal (caso Cócteles)”.
La SBS resalta la admisión de los
hechos por parte de Dionisio Romero Paoletti: “Conforme a lo señalado en su
declaración (de Romero), no se realizó consultas al Área de Riesgos, Legal,
Cumplimiento y Auditoría, ante una decisión que no solo implicaba o comprometía
a Credicorp y sus subsidiarias, sino que trascendía fuera del alcance de las
mismas, como es el financiamiento a una campaña electoral”.
Pero, además, Romero estaba obligado a dar cuenta de los aportes: “El señor Romero, al tomar la decisión de brindar el aporte a la campaña presidencial de Fuerza 2011 (hoy Fuerza Popular) contaba con el cargo de director gerente general, por lo cual, según el numeral 4.3 del Estatuto de Credicorp, estaba facultado ‘a administrar todos los asuntos y actividades generales de la Compañía, bajo el control del Directorio’, respecto a lo cual no se identificaron los sustentos del reporte al Directorio de Credicorp sobre dichas operaciones (los 17 desembolsos para Keiko Fujimori”. Es decir, actuó contra las propias reglas del banco al no informar sobre los US$3,65 millones para la excandidata presidencial. Dionisio Romero lo contará todo cuando se presente a la audiencia del caso Cócteles.
LA SANCIÓN
La Superintendencia de Banca y
Seguros confirmó que impuso una sanción económica de 400 UIT (alrededor de
S/1.760.000) al Banco de Crédito del Perú por no haber informado de los aportes
a Keiko Fujimori en la campaña de 2011. El BCP cumplió con el pago en abril de
2021.
Consultado el BCP, admitió que la
SBS aplicó sanciones administrativas, pero que no mencionó delitos. “La SBS no
señaló que el origen de los fondos que el señor (Dionisio) Romero entregó a la
señora Keiko Fujimori fuese ilícito ni que existiese un caso de fraude. Lo que
hizo la SBS fue sancionar al BCP por incumplir procedimientos internos en el
registro de las operaciones de los aportes de campaña que realizó Credicorp y
que provenían de los dividendos de esta última empresa, como prueba su
información contable auditada”, dijo el BCP a La República. (La República/ Ángel
Páez)


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