CONGRESO: GOLPE CONTRA LOS AFILIADOS Y LA DEMOCRACIA INTERNA DE LOS PARTIDOS
* Imponen la designación a dedo de
los candidatos para alcaldes y gobernadores desde las cúpulas y suspenden el
requisito de la afiliación previa.
El Congreso aprobó esta semana dos cambios sustanciales en las reglas de juegos para las elecciones regionales y municipales del 2026. El objetivo ha sido básicamente concentrar el poder en las cúpulas o dueños de los partidos para el tráfico y designación a dedo de los candidatos, sin importar el requisito de la afiliación partidaria y sin importar la democracia interna.
Este cambio ha sido incorporado
de contrabando por Fernando Rospigliosi, en la Comisión de Constitución. El
fujimorista agregó una disposición transitoria en el dictamen sobre las reglas
electorales para el sistema bicameral.
El dictamen fue aprobado el 19 de
noviembre en el grupo de Constitución, sin un mínimo debate en lo relacionado
al cambio de las reglas para la designación de los candidatos para alcaldes y
gobernadores.
Salvo una opaca intervención del
legislador Alejandro Cavero, nadie más cuestionó que se abriera las puertas
para la designación de postulantes a alcaldes y gobernadores por invitación
directa, incluyendo a no afiliados.
(Cavero luego votó a favor del dictamen).
MIEDO A LAS INTERNAS
La actual Ley de Organizaciones
Políticas (28094) obliga a los aspirantes a gobernadores, vicegobernadores y
alcaldes a pasar necesariamente por un proceso de elecciones internas.
La norma dejaba abierta la
posibilidad de poder incluir a candidatos invitados hasta por un 20% de las
listas, incluyendo a no afiliados, pero únicamente para los consejeros y
regidores.
La opción de candidatos por
invitación no estaba permitida bajo ninguna circunstancia para los aspirantes a
alcaldes y gobernadores. Todos tenían que someterse a las internas, para
validar el respaldo de la militancia. Pero el Congreso decidió no aplicar esta
regla de democracia interna en las elecciones regionales y municipales que
tendremos el 2026.
El texto aprobado precisa que el
sistema de candidatos por invitación se aplicará hasta en un 30% de las listas
regionales y municipales, pero incluyendo, ahora sí, a postulantes para
gobernadores y alcaldes, que podrán ser designados a dedo desde las cúpulas.
LA AFILIACIÓN AL TACHO
El segundo cambio tiene que ver
con el requisito de la afiliación. La Ley de Organizaciones Políticas exige un
año mínimo de afiliación para poder participar en las elecciones internas para
alcaldes o gobernadores.
De acuerdo con las normas
vigentes, el plazo de afiliación para ser candidato a alcalde o gobernador ya había vencido el 7 de octubre.
Fue por ello que varios congresistas habían presentado proyectos para extender
dicho límite de tiempo.
El pleno del Congreso no aprobó
ninguna ampliación. Hizo algo peor: dejó abierta la posibilidad de
postulaciones sin límite de personas no afiliadas para los cargos importantes
de alcaldes y gobernadores.
En resumidas cuentas, líderes o
dueños de partidos como la procesada Keiko Fujimori, el prófugo Vladimir Cerrón
o los empresarios César Acuña o Rafael López Aliaga podrán designar a dedo a
los candidatos a alcaldes y gobernadores para el 2026, sin importar la
afiliación previa al partido y sin tomar en cuenta la democracia interna.
Los requisitos de la ley 28094
han quedado suspendidas para los comicios del 2026, por decisión de los
parlamentarios de turno y esta modificación abre también las puertas para el
tráfico económico de candidaturas bajo la mesa.
DETALLES DE LA VOTACIÓN
El pleno del Congreso aprobó
estas modificaciones el miércoles 4 de diciembre, con 70 votos. El principal
respaldo provino de Fuerza Popular (21 votos) y su satélite Alianza Para el
Progreso (12 votos). A ellos se sumaron Renovación Popular y miembros de Acción
Popular.
Perú Libre jugó nuevamente a los
votos en abstención para intentar marcar distancia del fujimorismo, pero las
apariencias engañan. Waldemar Cerrón votó a favor del dictamen en la Comisión
de Constitución, lo mismo que su colega de bancada Isaac Mita Alanoca.
Otra bancada de izquierda que
apoyó decididamente esta contrarreforma es el Bloque Magisterial (8 votos).
El texto ahora debe pasar por una
segunda votación y todo indica que asistiremos a un nuevo retroceso, en lo
relacionado al ya deteriorado sistema de partidos en el Perú. (La República/ Wilber
Huacasi)

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