PUCUSANA: SIEMBRAN ALGAS EN MAR PARA REFORESTAR BOSQUE SUBMARINO
* Proyecto busca regenerar praderas
naturales para restablecer la biodiversidad de la zona.
Un grupo de investigadores del Laboratorio de Investigación en Cultivos Marinos (LICMA) de la Universidad Científica del Sur desarrolla un proyecto de siembra de algas en el mar de Pucusana para regenerar las praderas naturales submarinas, restablecer la biodiversidad de la zona y beneficiar a los pescadores, se informó.
Los científicos decidieron
ejecutar este proyecto en el mar de Pucusana por la historia de este balneario.
Su desembarcadero artesanal es uno de los más activos de la costa central, es
el punto de partida para cientos de pescadores que, con sus embarcaciones, se
adentran en aguas abiertas o recorren zonas cercanas como El Carbón, La Tiza y
la Isla Pucusana. Allí, entre orillas rocosas y el lecho marino, habitan peces,
moluscos y crustáceos de alto valor comercial, cuyas capturas sustenta la
economía local.
Sin embargo, el mar ya no es el
mismo. En los últimos años, el alto incremento del esfuerzo de pesca y los
cambios en las condiciones oceanográficas han hecho que estos recursos sean
cada vez más escasos. Los expertos explican que esta situación se relacionada
directamente con la pérdida de ecosistemas esenciales para la reproducción y el
desarrollo de la vida marina, como las praderas de macroalgas, fundamentales
para la biodiversidad del lugar.
INNOVADOR PROYECTO
Frente a ello, un equipo de
investigadores del Laboratorio de Investigación en Cultivos Marinos (LICMA) de
la Universidad Científica del Sur, en colaboración con la ONG BlueMood,
desarrolla un innovador proyecto de reforestación submarina en Pucusana que
abarca 2,500 metros cuadrados. La iniciativa, denominada "Ocean
Reforestation" (“Recuperación de Praderas” en español), consiste en la
siembra de macroalgas pardas a partir de semillas cultivadas en laboratorio,
con el objetivo de restaurar ecosistemas marinos esenciales para la
biodiversidad y la economía local.
De esta forma, iniciaron con la
siembra de Macrocystis pyrifera, una especie de macroalga parda en la Playa El
Carbón, una zona clave para la pesca artesanal. Para ello, el equipo de
investigadores, liderado por Paul Baltazar Guerrero y compuesto por Max
Castañeda Franco y Arturo Mires Reyes, en 2024 realizó una prospección
submarina para identificar zonas adecuadas para la reforestación y recolectó
hojas reproductivas de Macrocystis pyrifera con el fin de obtener esporas en
laboratorio.
“Obtuvimos los reproductores de
las praderas pequeñas de macroalgas que aún existen en la zona y que han
servido como fuente de algas reproductoras para el proyecto. Hemos utilizado
las especies que ya estaban en el lugar para sembrar en una zona donde no había
algas”, detalla Max Castañeda, investigador de la Universidad Científica del
Sur y miembro del equipo.
Posteriormente, se cultivaron
plántulas de entre 3 y 5 cm, que fueron trasplantadas al fondo marino
utilizando rocas del entorno. “Durante un año, monitoreamos su crecimiento, que
alcanzó hasta 4 metros de altura en la última evaluación”, señala Paul Baltazar,
investigador de Científica y líder del equipo.
El proyecto ha contribuido
también a la generación de nuevo conocimiento. "Este procedimiento se ha
canalizado para una patente que está en camino. Se trata del Contenedor para
plántulas de macroalgas, que fue presentado al Concurso Internacional de
Invenciones e Innovación de Canadá (iCAN 2024), donde recibió una medalla de
oro", destaca Castañeda.
En paralelo, se desarrollan
también cuatro tesis de la Carrera de Biología Marina, abordando distintos
aspectos como la tasa de crecimiento de la macroalga, la captación de carbono,
el análisis de metabolitos y la actividad de la fauna marina asociada a la
reforestación. Estas investigaciones, que se están realizando por estudiantes
de Científica, refuerzan la importancia de la restauración de praderas de
macroalgas en la recuperación de ecosistemas marinos.
Se trata de la primera
experiencia piloto en Perú en la restauración de praderas de macroalgas.
BENEFICIOS DE LA RESTAURACIÓN DE
PRADERAS SUBMARINAS
"Las algas en el mar
permiten refugio para otras especies, ayudan a la producción de oxígeno y al
reciclaje de carbono, además de asimilar contaminantes como el nitrógeno y el
fósforo”, precisa Baltazar. Los investigadores explican que la restauración de
las praderas de macroalgas en el mar peruano puede generar los siguientes
beneficios ecológicos y económicos:
• Recuperación de hábitats
críticos: Proporciona refugio y alimentación para diversas especies marinas,
beneficiando la biodiversidad.
• Aumento de la producción
pesquera: Favorece la regeneración de especies de alto valor comercial,
apoyando a los pescadores locales.
• Secuestro de carbono:
Contribuye a la mitigación del cambio climático al absorber CO2.
• Protección costera: Reduce la
erosión al actuar como barrera natural contra las olas y corrientes.
• Mejora de la calidad del agua:
Regula los niveles de nutrientes y metales pesados, promoviendo un entorno más
saludable.
Los investigadores destacaron,
además, que con este proyecto los pescadores y algueros podrían obtener una
nueva alternativa al incorporar el sembrado de algas dentro de sus actividades.
“Mediante esta incorporación, los
pescadores y algueros podrían cosechar y volver a sembrar. El mercado de algas
está en crecimiento. En 2023 se registraron más de 50,000 toneladas de
extracción”, añade Baltazar, quien también es jefe del Laboratorio de Investigación
en Cultivos Marinos (LICMA).
UN PASO HACIA LA SOSTENIBILIDAD
MARINA
El proyecto “Ocean Reforestation”
está marcando un antes y un después en la restauración ecológica marina en
Perú. Más que una iniciativa aislada, se ha convertido en un ejemplo de cómo la
ciencia, las comunidades locales y las organizaciones pueden unirse para
recuperar los ecosistemas marinos y, con ello, proteger la economía pesquera.
"Estos bosques submarinos
son el hogar de diversas comunidades hidrobiológicas: peces que se alimentan de
poliquetos, anfípodos, cangrejos y moluscos, lo que, a su vez, impulsa la pesca
artesanal", explica Arturo Mires, investigador de Científica y miembro del
equipo.
Por último, manifestó que con
estos esfuerzos, el proyecto en Pucusana no solo está devolviendo la vida a sus
praderas de macroalgas, sino que también podría convertirse en un modelo de
referencia para la pesca sostenible y la conservación de la biodiversidad
marina en el país. (Andina)


Comentarios
Publicar un comentario