CALENTAMIENTO DEL MAR PERSISTIRÁ Y PERÚ DEBE PREPARARSE ANTE POSIBLE EVENTO EL NIÑO FUERTE
* Afirma especialista del Senamhi,
Grinia Ávalos.
Un otoño cálido y un invierno con similares características es lo que espera a los peruanos por las temperaturas por encima de lo normal para esta época del año que se registra en la costa norte y central del país. Este clima se explica por el calentamiento del mar debido a que el fenómeno de El Niño pasó a una fase moderada.
La Agencia Andina conversó con
Grinia Ávalos, directora de la Dirección de Meteorología y Evaluación Ambiental
Atmosférica del Senamhi y coordinadora técnica de la Comisión Enfen, sobre lo
que espera al Perú en los próximos meses y el impacto que generará el fenómeno
de El Niño.
“El Perú enfrenta un escenario
climático complejo debido a la persistencia del calentamiento del mar frente a
la costa peruana y al fortalecimiento progresivo del fenómeno de El Niño en el
Pacífico central”, advirtió.
Grinia Ávalos indicó que las
temperaturas del mar y del aire en la costa peruana continúan registrando
anomalías de entre 2 y 5 grados por encima de sus valores normales, situación
que podría prolongarse hasta el verano del 2027.
“Estamos trabajando desde hace
varias semanas con un escenario moderado. Las temperaturas se mantendrán por
encima de los rangos normales durante otoño e invierno y no se descarta que el
evento pueda intensificarse”, subrayó.
COSTA NORTE REGISTRA TEMPERATURAS
INUSUALES
Ávalos explicó que las mayores
anomalías térmicas se concentran principalmente entre Lima y Tumbes, donde el
mar mantiene temperaturas elevadas que repercuten directamente en el ambiente.
Precisó que ciudades del norte
como Piura y Tumbes han alcanzado temperaturas de hasta 35 y 36 grados Celsius,
cuando lo habitual para esta época del año fluctúa entre 30 y 32 grados.
“Cuando el mar está caliente, la
temperatura del aire también aumenta. Toda la costa central y norte presenta
valores altos y esa condición va a mantenerse mientras persista el
calentamiento del mar”, indicó.
En Lima, añadió, las temperaturas
mínimas también permanecen elevadas, con amaneceres de 20 y 21 grados, por
encima de los registros habituales de invierno.
DEBILITAMIENTO DE VIENTOS
FAVORECE EL CALENTAMIENTO
La especialista del Senamhi
explicó que uno de los factores que contribuye a mantener estas condiciones es
la irregularidad de los vientos del sur, típicos de otoño e invierno, debido a
la ubicación anómala del anticiclón del Pacífico Sur.
Según detalló, el debilitamiento
de estos vientos favorece la presencia de corrientes cálidas y el ingreso de
vientos del oeste, los cuales impulsan nuevas ondas Kelvin cálidas hacia la
costa peruana.
“Es el mecanismo que mantiene un Niño cálido. Los vientos del oeste favorecen el ingreso de ondas Kelvin y el calentamiento frente a la costa”, remarcó.
En ese sentido, Ávalos confirmó
que en las próximas semanas arribarán otras ondas Kelvin cálidas al mar peruano
por lo que las temperaturas elevadas continuarán.
PACÍFICO CENTRAL SE ENCAMINA
HACIA UN NIÑO GLOBAL
Ávalos advirtió, además, que el
calentamiento del Pacífico central se intensificará durante el segundo semestre
del año, escenario que podría configurar un fenómeno de El Niño de alcance
global.
La integrante del Enfen indicó
que los modelos internacionales, incluidos los del Centro Europeo, apuntan a un
evento El Niño moderado a fuerte en el Pacífico central, con altas
probabilidades de persistencia hasta el próximo año.
“Ya estamos ante un Niño clásico
o canónico de alcance global. La tendencia hacia un Niño fuerte se ha
incrementado y debemos prepararnos desde ahora”, subrayó.
RIESGO DE SEQUÍAS E INCENDIOS
FORESTALES
La especialista del Senamhi
alertó que este escenario podría generar condiciones más secas de lo normal en
la sierra sur, la sierra central y la Amazonía durante la primavera y el
verano, en el último trimestre de 2026.
Entre los posibles impactos
mencionó retrasos en el inicio de la temporada de lluvias, déficit hídrico y un
mayor riesgo de incendios forestales.
“Un invierno y una primavera más
secos de lo usual podrían favorecer escenarios potenciales de incendios
forestales”, manifestó.
Ávalos explicó, asimismo, que
mientras el Niño costero podría provocar lluvias intensas en la costa norte
durante el verano, el calentamiento del Pacífico central tendría un efecto
opuesto en otras regiones del país, reduciendo las precipitaciones en zonas
andinas y amazónicas.
LLAMADO A TOMAR MEDIDAS
ANTICIPADAS
Ávalos insistió en que el Perú no
debe esperar a que se confirme oficialmente un Niño fuerte para iniciar
acciones preventivas, ya que cuando exista total certeza podría ser demasiado
tarde para reaccionar.
“La información actual ya es
suficiente para que los sectores implementen medidas de preparación. No debemos
esperar a tener una confirmación definitiva”, enfatizó.
En ese sentido, indicó que el
Senamhi viene trabajando con diversos sectores productivos, entre ellos
Agricultura, el sistema financiero y la industria textil, para elaborar
escenarios de riesgo asociados a las altas temperaturas y a los posibles
impactos climáticos.
CAMBIO CLIMÁTICO INFLUYE EN
EVENTOS MÁS INTENSOS
La especialista señaló finalmente
que existe evidencia científica que relaciona el cambio climático con una mayor
frecuencia e intensidad de los eventos El Niño, especialmente en el Pacífico
central.
“Hoy los eventos se desarrollan sobre una temperatura media del planeta mucho más alta que décadas atrás y eso tiene implicancias en sus características e impactos”, sostuvo.
Ávalos remarcó que el Perú debe
fortalecer su capacidad de prevención y adaptación frente a estos fenómenos
climáticos extremos, cuyos efectos podrían sentirse con mayor intensidad en los
próximos meses. (ANDINA/ Moisés Aylas Ortiz)
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