RESPALDOS, PACTOS, CUOTAS DE PODER Y MÍTINES MARCARON EL CIERRE DE CAMPAÑA
* Keiko Fujimori recibió el apoyo
de 14 expresidentes latinoamericanos y ofreció un discurso de unidad y
reconciliación nacional, en el que llamó a los indecisos a votar por ella.
Roberto Sánchez sumó aliados, entre ellos Ricardo Belmont a quien prometió un
canal de TV a cambio de votos.
El jueves fue más largo que otros días para Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Había que aprovechar cada minuto de ese último día para convencer a esos miles de indecisos que este domingo definirán la elección.
La campaña de la segunda vuelta
culminó anoche para ambos candidatos y de la misma manera: sobre un estrado y
entre promesas, vivas y largos aplausos de sus simpatizantes. Un cierre con
olor a multitud.
Y mientras la aspirante de Fuerza
Popular recibía en la mañana el respaldo de 14 expresidentes latinoamericanos,
el de Juntos Por el Perú (JPP) siguió sumando interesados aliados de último
momento, al precio que sea y como sea; un sello siniestro que el congresista
impuso a lo largo de su campaña.
UNIDAD Y RECONCILIACIÓN
En la explanada del estadio
Monumental, en Ate, Fujimori jugó su último partido en un mitin en el que
reforzó sus propuestas de campaña, prometió unidad, orden y reconciliación
nacional y llamó a los indecisos a votar por ella.
“Los ciudadanos que aún están
pensando, que no han tomado una decisión; a ellos apelo, a que puedan elegir
más allá de nuestras diferencias, a que puedan elegir por el futuro”, dijo la
candidata, que agradeció a Rafael López Aliaga por el respaldo a su candidatura,
que hiciera público, horas antes. “Más allá de las discrepancias tenemos que
estar unidos”, señaló.
Fujimori afirmó que su
candidatura no se trata de ella ni de su partido, sino de los peruanos que,
dijo, han sido olvidados durante décadas por el Estado.
“Esta campaña no se trata de mí,
esta campaña no se trata de Fuerza Popular. Se trata de cada uno de ustedes,
esta campaña la han hecho todos los peruanos que quieren un mejor futuro. Lo
importante es que todos podamos ver, podamos sentir y podamos sufrir las
necesidades tan postergadas durante décadas”, subrayó.
La lideresa de Fuerza Popular
resaltó la importancia que representa para los peruanos la jornada de este
domingo, haciendo hincapié en lo decisiva que es para el país.
“Esta elección nos va a permitir
elegir el rumbo: si queremos avanzar, o la otra opción es retroceder; si
queremos unidad o queremos quedarnos atrapados en el odio”, indicó Fujimori que
puso en la balanza la propuesta de su partido y la de su oponente.
“Nosotros representamos progreso,
ellos representan retroceso. Nosotros representamos reconciliación, ellos lo
que buscan es dividir a todos los peruanos “, dijo marcando las diferencias con
el congresista y candidato de JPP.
EL CONCOLÓN DE SÁNCHEZ
Muchas horas antes del encuentro
con sus simpatizantes en el Campo de Marte, en Jesús María, Sánchez presentó a
sus nuevos aliados, dos excandidatos presidenciales: el poco memorioso George
Forsyth (Somos Perú) —quien apenas en 2022 calificaba de “terrible y pésimo” el
gobierno del golpista Pedro Castillo— y Ricardo Belmont (Obras). Ambos, como
Antauro Humala o el peligroso Movadef —con los que el parlamentario acordó
liberar a terroristas—, han decidido apoyarlo.
El evento sirvió para confirmar
de lo que es capaz Sánchez por unos votos. El congresista le prometió a Belmont
darle un canal de televisión a cambio de su apoyo. El propio líder de Obras
contó que firmó un compromiso con Sánchez y hasta adelantó que tendría un
programa que llamará Las mañaneras, para informar las actividades que realice
un eventual gobierno” de JPP.
Incluso, el senador electo de su
partido Daniel Barragán, no descartó que Obras tenga cuota en un eventual
gobierno de Sánchez.
Más tarde, ya frente a sus
simpatizantes y al lado de varios de sus socios políticos, el candidato que
imita al golpista Pedro Castillo, al que prometió sacar de prisión, ofreció, de
llegar al gobierno, derogar las leyes procrimen obviando el hecho de que él
mismo es coautor de una de ellas que favorece a la minería ilegal. “Este 7 de
junio el Perú recupera la democracia”, arguyó el candidato que ha prometido
dejar en libertad precisamente a quien la quebrantó. (PERÚ 21/ Luis Villanueva)
Comentarios
Publicar un comentario