SE ELEVA A 484 LOS SISMOS OCURRIDOS EN PERÚ EN LO QUE VA DEL 2026
* En Chupaca, región Junín, se
produjo el movimiento telúrico más destructivo del año.
El Perú es uno de los países con mayor intensa actividad sísmica en el mundo. De acuerdo con información del Centro Sismológico Nacional del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el país registra hasta hoy miércoles 22 de julio un total de 484 movimientos telúricos en lo que va del presente año.
Esta cifra se incrementa de
manera diaria debido a la permanente interacción entre las placas de Nazca y
Sudamericana, proceso geodinámico que convierte al territorio peruano en uno de
los más activos del Cinturón de Fuego del Pacífico.
Hasta el 25 de junio, el IGP
había contabilizado 379 sismos en el territorio nacional. Desde entonces, la
actividad continuó y la numeración oficial de los reportes sísmicos alcanzó el
RS 2026-0477 el lunes 20 de julio, que incluye a los dos sismos ocurridos en
Chupaca y uno en Ica en las primeras horas de hoy. Solo en julio se han
reportado 85 eventos sísmicos, incluyendo el temblor de magnitud 4.1 reportado
en Huarochirí.
EL SISMO MÁS DAÑINO DE 2026
El evento que ha ocasionado las
mayores pérdidas humanas y daños materiales en lo que va del año ocurrió la
noche del sábado 18 de julio en la región Junín.
El fuerte sismo de magnitud 5.1,
con epicentro en el distrito de Chongos Bajo, provincia de Chupaca, dejó cinco
personas fallecidas, decenas de heridos, viviendas colapsadas, infraestructura
pública afectada y cortes del servicio eléctrico en Huancayo, Chupaca y otras
localidades de la región.
También se reportaron daños en
establecimientos de salud, entre ellos el Hospital Regional Materno Infantil El
Carmen y el Hospital Daniel Alcides Carrión.
Tras este evento, el IGP registró
varias réplicas en la misma zona, además de los dos sismos ocurridos hoy,
convirtiendo a Chupaca en uno de los sectores con mayor actividad sísmica de
los últimos días.
LOS SISMOS DE MAYOR MAGNITUD
REGISTRADOS EN 2026
Según los reportes oficiales del
IGP, los movimientos de mayor magnitud registrados durante el año corresponden
principalmente a la costa central y sur del país. Además de Chupaca, figuran:
30 de junio – Ucayali: magnitud
5.0, con epicentro cerca de Curimaná, en la provincia de Padre Abad; y diversos
sismos de magnitudes entre 4.5 y 4.9 registrados frente a las costas de Ica,
Arequipa, Lima y Junín, así como en la Amazonía peruana, sin provocar daños de
consideración.
Aunque la magnitud mide la
energía liberada por un terremoto, la intensidad refleja cómo fue percibido por
la población y el nivel de daños ocasionados.
En 2026, el sismo de Chongos Bajo
(Junín) alcanzó las mayores intensidades registradas, siendo percibido entre VI
y VII en la escala de Mercalli Modificada en varias localidades cercanas al
epicentro, lo que explica los severos daños en edificaciones de adobe y otras
estructuras vulnerables.
La mayoría de los demás sismos registrados durante el año presentaron intensidades entre II y IV, consideradas leves o moderadas.
REGIONES CON MAYOR ACTIVIDAD
SÍSMICA
El análisis de los reportes
emitidos por el Centro Sismológico Nacional muestra que la actividad sísmica se
concentra principalmente en: Ica, Arequipa, Lima, Junín, Ucayali y Pasco.
Estas regiones registran una
elevada frecuencia de eventos debido a su ubicación sobre la zona de subducción
entre las placas de Nasca y Sudamericana o por la presencia de fallas
geológicas activas en la cordillera andina y la selva central.
¿POR QUÉ TIEMBLA TANTO EN EL
PERÚ?
Especialistas del IGP recuerdan
que el Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, donde ocurre
alrededor del 80 % de la actividad sísmica mundial. La subducción de la placa
de Nazca bajo la placa Sudamericana genera una constante acumulación y liberación
de energía, originando cientos de sismos cada año, la mayoría de ellos de baja
magnitud y sin causar daños.
El IGP y el Instituto Nacional de
Defensa Civil (Indeci) recomiendan a la población mantener actualizada la
mochila para emergencias, identificar zonas seguras en viviendas y centros de
trabajo, y participar en simulacros de evacuación, ya que no es posible
predecir cuándo ocurrirá un terremoto, pero sí reducir sus efectos mediante una
adecuada preparación. (ANDINA)
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