RECUPEREMOS LA BIBLIOTECA MUNICIPAL DE CAÑETE…Por Carolina Fernández Carrillo.
Pero no todo estaba allí, en mi
afán de hacer la tarea perfecta (inculcada siempre por mi mamá, para quien
sacar 15 era un insulto a su esfuerzo y el de mi papá) había que buscar más y
más información. Tras búsquedas intensas en mis libros y los libros de mis
abuelos, encontré que el mejor lugar para hallar todas las respuestas era la
humilde biblioteca municipal de mi Cañete.
Mis primeras visitas eran en
razón del deber, los libros de geografía, de biología, de historia. Hasta que
una vez la tarea fue hacer una infografía de algún escritor del siglo de oro
español. Y allí empezó todo.
Encontré la literatura y me
enamoré, ya no iba a la biblioteca solo por deber, ahora iba por el mero placer
de encontrar un autor nuevo y quedarme leyendo sus historias.
Los libros me ayudaron mucho, a
pensar, a imaginar, a discernir y a desarrollar mi análisis crítico,
oportunidad que muchos chicos no tienen hoy, ya que la facilidad que les da el
Internet a veces les hace poner en segundo plano la curiosidad que te lleva a
buscar, encontrar y cuestionar, hábito que hoy debería ser sumamente importante
ante la proliferación de contenidos sin verificación y la permanente
desinformación a la que estamos expuestos.
Hoy, 20 años después, volví a
pasar por mi biblioteca y la encontré abandonada, convertida en una oficina de
servicios, sin libros alrededor, sin chicos y chicas abriendo libros en las
mesas, sin curiosidad en el aire y sin historias para contar.
Me apena mucho que hoy los
cañetanos y cañetanas no contemos con ese espacio, que deberíamos promover para
leer, debatir y proponer. Hagamos algo al respecto, no puedo ofrecer grandes
cosas pero si mis manos y mi voluntad para recuperar nuestra biblioteca y ponerla
nuevamente al servicio de la comunidad.
¿Te sumas?


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