CHANCHAMAYO: HUAICO MATA A TODA UNA FAMILIA MIENTRAS DORMÍA
* Solo se ha recuperado cuerpos de
tres adultos. Pequeña de dos añitos no ha logrado ser ubicada.
Un verdadero drama se vive en la selva central. Una familia entera murió al ser sorprendida por un huaico mientras dormía. El fatídico suceso ocurrió en la madrugada del último lunes, cuando la familia Jara Pariona, compuesta por una joven pareja, su hija de dos añitos y el ayudante de su granja, fue arrasada por un deslizamiento de lodo y piedras.
El lamentable hecho se produjo en
la localidad de La Olada – Puerto Yurinaki, en el distrito de Perené, provincia
de Chanchamayo.
El huaico, causado por las
intensas lluvias, se produjo sin previo aviso. El alud de barro y rocas cayó
sobre la vivienda de los esposos Thalía Pariona Enciso (28) y Ronald Jara
Surichaqui (37), quienes se encontraban descansando junto a su hija y el trabajador
Miguel Ángel Huamán (48), quien desempeñaba funciones en la granja porcina El
Trébol. La fuerza del deslizamiento sorprendió a todos, sin oportunidad alguna
de ponerse a salvo.
A pesar de la rapidez con que se
desató el desastre, vecinos de la zona y brigadas voluntarias se unieron en un
esfuerzo titánico para localizar a las víctimas. Tras varias horas de intensas
labores de rescate, los cuerpos de Thalía, Ronald y Miguel Ángel fueron
finalmente recuperados entre los escombros, mientras la angustia crecía entre
los familiares y vecinos que esperaban noticias sobre la niña de 2 años que aún
permanece bajo los escombros.
Mientras la búsqueda del cuerpo
de la niña continúa, las autoridades han iniciado una investigación sobre las
circunstancias exactas que rodean este trágico accidente, mientras las brigadas
de rescate no cesan en su esfuerzo por encontrarla.
En medio del dolor y la
desesperación, la tragedia refleja la vulnerabilidad de muchas familias en las
zonas más alejadas de la selva central, donde las lluvias intensas y los
huaicos son amenazas constantes, que no dan tregua a quienes habitan en estos territorios.
El dolor y la tragedia que
embargan a los vecinos de Perené son indescriptibles. Esta familia, que llevaba
una vida tranquila en su granja, nunca imaginó que el descanso de una noche se
convertiría en una pesadilla de proporciones inimaginables. Hasta el cierre de
esta nota, los voluntarios siguen trabajando incansablemente en la zona. (PERÚ
21/ Iris Mariscal Herrera)

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