CAÑETE: MÁS DE 1.000 HECTÁREAS QUEDARON AFECTADAS POR PLAGA QUE ARRASA CULTIVOS EN QUILMANÁ

* Productores reportan pérdidas superiores al medio millón de soles en papa, arveja y haba y advierten que el impacto podría llegar a los mercados.

Más de 1.000 hectáreas de cultivos resultaron afectadas por un brote de plaga en el distrito de Quilmaná, provincia de Cañete, en Perú, provocando pérdidas que superan el medio millón de soles para los agricultores de la zona. El problema alcanzó plantaciones de papa, arveja, haba y otros cultivos, con lotes que, según los productores, llegaron a perderse completamente. La magnitud de los daños genera preocupación no solo por el impacto económico sobre las explotaciones, sino también por las posibles consecuencias sobre la oferta que llega a los mercados.

Los agricultores describen una situación particularmente grave en las plantaciones afectadas. En el caso de los tubérculos, la plaga estaría impidiendo su desarrollo normal, reduciendo las posibilidades de recuperar una producción comercializable. Frente al deterioro de los lotes y para evitar continuar destinando recursos a cultivos sin perspectivas de cosecha, algunos productores decidieron eliminar las plantaciones afectadas, asumiendo anticipadamente las pérdidas correspondientes a la campaña.

La información disponible no identifica técnicamente qué plaga está detrás del brote ni precisa cuánto corresponde a cada uno de los cultivos perjudicados. Tampoco detalla rendimientos esperados o volúmenes de producción perdidos. Por esa razón, no es posible atribuir el daño a una especie o enfermedad determinada hasta contar con una evaluación técnica que confirme el agente responsable y permita dimensionar con mayor precisión el alcance productivo del episodio.

PAPA, ARVEJA Y HABA ENTRE LOS CULTIVOS ALCANZADOS POR EL BROTE

Quilmaná forma parte de la provincia de Cañete, una zona agrícola del departamento de Lima donde diferentes producciones abastecen circuitos comerciales regionales. La afectación simultánea de más de 1.000 hectáreas adquiere relevancia por la superficie involucrada y porque el problema no estaría concentrado en una sola producción. Los reportes mencionan daños en papa, arveja, haba y otros sembríos, ampliando el impacto económico entre agricultores con diferentes esquemas productivos.

Para quienes perdieron completamente sus parcelas, el daño no se limita al valor de la cosecha que dejarán de obtener. Una campaña agrícola concentra previamente gastos de preparación del terreno, semillas, fertilización, tratamientos, riego, mano de obra y otras labores necesarias para llegar a cosecha. Cuando un cultivo debe ser eliminado antes de completar su ciclo, buena parte de esa inversión ya fue realizada, mientras desaparece el ingreso esperado por la comercialización del producto.

Las pérdidas reportadas hasta el momento superan los 500.000 soles, aunque la información suministrada no establece si esa estimación representa el daño total sobre las más de mil hectáreas o una evaluación preliminar correspondiente a determinados productores. Tampoco se informó oficialmente cuánto podría incrementarse el perjuicio económico si el brote continúa avanzando hacia nuevas superficies agrícolas.

PRODUCTORES ADVIERTEN QUE LAS PÉRDIDAS PODRÍAN SENTIRSE EN LOS MERCADOS

Los agricultores afectados sostienen que el problema podría trasladarse próximamente a los mercados debido a la menor disponibilidad de los productos que no llegarán a cosecharse. Sin embargo, con los datos conocidos hasta ahora no puede determinarse qué impacto tendrá sobre los precios ni sobre el abastecimiento, ya que para establecerlo sería necesario conocer el volumen efectivamente perdido y su participación dentro de la oferta habitual de Cañete y otras regiones proveedoras.

La atención también está puesta sobre la respuesta de las autoridades. De acuerdo con la información difundida sobre el caso, el gobierno regional todavía no había emitido un pronunciamiento frente a los reclamos de los agricultores. Una evaluación técnica permitiría determinar el origen del brote, establecer medidas de control y conocer si existe riesgo de propagación hacia otras áreas cultivadas del distrito.

Para los productores de Quilmaná, la prioridad pasa ahora por contener las pérdidas y determinar qué ocurrió en los campos afectados. Con más de 1.000 hectáreas comprometidas y daños económicos superiores al medio millón de soles, la identificación de la plaga será determinante para definir las medidas de manejo y establecer hasta dónde puede extenderse el impacto sobre la actual campaña agrícola de Cañete. (Agrolatam/ Ana Sofía Pineda)

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