EL RETO DEL PRÓXIMO ALCALDE PARA PROTEGER EL DESTINO TURÍSTICO DE LUNAHUANÁ
* Desorden urbano y riesgo
ambiental sus principales amenazas.
Ubicado a tan solo dos horas y media de la capital limeña, el pintoresco distrito de Lunahuanà, en la Provincia de Cañete, se viene consolidando como uno de los destinos turísticos de mayor demanda en el Perú, gracias a sus fértiles valles, su gastronomía, sus bodegas vitivinícolas y la adrenalina del río Cañete que convierten a esta localidad en un motor económico altamente dinámico.
Sin embargo, este acelerado flujo
turístico ha corrido en paralelo a un preocupante desorden territorial, en el
que la invasión de fajas marginales, la creciente informalidad comercial en el
Centro Histórico y el impacto que han tenido las rutas ancestrales de los
pastores chavineros (semi-nòmades) demandan que el Valle requiera con urgencia
la implementación de un Plan de Desarrollo Turístico Gerencial.
Como es de conocimiento público
estando a pocas semanas de las Elecciones Municipales del próximo 4 de octubre
de 2026, la ciudadanía de Lunahuaná estará enfrentando una decisión crítica
para elegir a su nuevo burgomaestre que conlleve a su ansiado desarrollo
turístico e integral. Y es que ésta localidad ya no es un pequeño pueblo rural,
es un polo turístico de escala nacional que exige capacidad técnica para
gobernar.
MÁS ALLÁ DEL LUGAR DE NACIMIENTO:
EL PERFIL TÉCNICO Y ÉTICO IDEAL
Y en el que la contienda
electoral no se puede centrar en debates estériles o de un "chauvinismo
local" impulsado por sectores que priorizan el lugar de nacimiento de un
candidato por encima de su idoneidad moral y solvencia profesional.
No obstante, desde el análisis del desarrollo turístico y la gestión pública, la partida de nacimiento no garantiza por sí sola la eficiencia administrativa ni la visión de futuro. Siendo claro que el perfil ideal del próximo Alcalde o Alcaldesa de Lunahuaná deberá responder a competencias técnicas y éticas indispensables para desarrollar una eficiente Gestión Pública y de Planificación Territorial, con dominio gerencial para elaborar e implementar formalmente el Plan de Desarrollo Turístico Local, instrumento clave para ordenar el crecimiento urbano y comercial del Valle.
La Dirección o Subgerencia de
Turismo deberá ser conducida obligatoriamente por un profesional calificado de
la especialidad y no por funcionarios burocráticos que se perpetúan gestión
tras gestión, entorpeciendo el desarrollo sostenible del valle. Resulta urgente
corregir la conducta de aquellos funcionarios que buscan incluso alzarse con un
protagonismo desmedido e infundado, desconociendo de manera desleal el trabajo
histórico de quienes fundamos y promovimos este destino turístico desde sus
inicios. Asimismo, la futura gestión deberá auditar la apropiación indebida del
acervo audiovisual municipal, donde se utilizan bancos de fotos y videos de las
festividades locales financiados con recursos públicos como patrimonio privado
para su comercialización personal.
Además de tener capacidad de
articulación ambiental y de solvencia
moral para gestionar alianzas con organismos nacionales (ANA, MINCETUR, OEFA)
en favor de la protección de los recursos naturales y la estricta fiscalización
del uso de suelo. A ello de tener un liderazgo abierto y cero chauvinismo; con
una visión integradora que conciba a Lunahuaná como un actor en el mapa
turístico global, capaz de convocar al talento profesional más calificado, sea
técnico local o foráneo.
CON SENSIBILIDAD CULTURAL Y
RESPETO A LAS TRADICIONES
Así como de asumir un real
compromiso para valorar el patrimonio inmaterial, protegiendo las rutas
históricas de pastores seminómades conocidos ancestralmente como
"chavineros", cuyo paso trashumante ha sido vulnerado por la
expansión urbana incontrolada. Cabe precisar que éstos pobladores pertenecen al
Distrito de Chavín, una comunidad constituida por pastores y agricultores,
ubicados en la sierra de Chincha a màs de 3,500 msnm. y que a lo largo de los
años en su itinerario de pastoreo se han incorporado a Lunahuanà en el
intercambio de productos altos andinos con frutos del valle. Siendo que su
presencia reviste una alta importancia
cultural y turística en la zona.
Entre otros aspectos, de corregir
pasivos que deterioran tanto la experiencia del visitante como la calidad de
vida del residente, como lo son la invasión de riberas y fajas marginales,
además de detener la edificación descontrolada a lo largo del cauce del río
Cañete, la cual viene degradando el medio ambiente y exponiendo al Distrito a
severos riesgos ante eventuales crecidas o desastres naturales.
Asi como también de combatir la informalidad en un reordenamiento del Centro Histórico, erradicando de manera definitiva el hostigamiento de "jaladores" a los turistas, práctica que erosiona gravemente la imagen del destino. El próximo 4 de octubre, el electorado de Lunahuaná no deberá entregar un "cheque en blanco" que esté motivado por sentimentalismos ni localismos cerrados. El desarrollo sostenible del valle exige una autoridad con liderazgo firme, visión técnica, capacidad gerencial y un profundo respeto por el patrimonio natural y social que hagan de Lunahuaná un orgullo de Cañete y del Perú.
(Ramón Payat Arteaga-Miembro de la Asociación de la Prensa Turística del Perú // Promotor de la Ruta Turística Cañete-Yauyos)


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